lunes, 14 de febrero de 2011

Daños colaterales


Con un canto en los dientes. Después de 2 meses intentando olvidar, queda con él. Necesitaba saber que sentía. Fue al instante que se perdió otra vez en su mirada, sus labios se volvieron a acercar. Se dejaron llevar sin ninguna explicación.

Pasó una semana del encuentro, ella no las tenía todas. Supongo que el instinto femenino sirve de algo.
Y llegó el día de la ostia de nuevo. Suena el teléfono:
-Hola, ¿perdona puedes hablar?
-Sí, si.
-Es que necesito hablar con alguien, me acabo de discutir con ella (su supuesta ex)- Casi está a punto de llorar. -Es una mierda, me acaba de insultar. Hace 3 meses que intento evitarla, pero quiere volver y ahora cuando yo casi claudico, me entero que está con otro. Me he puesto rabioso.

Y ella, aguantando estoicamente la conversación, como si fuera su amiga del alma...y hace dos días que estaban follando sin tregua.

Seguía enamorado de su ex. Intentando salir de esa prisión, pero no era capaz. Y ella pasaba por ahí. De hecho después de hora y media de conversación, le preguntó que cómo se sentía ella, que si quería continuar viéndole ahora que las cartas estaban sobre la mesa.
En aquel momento, ella aun estaba digiriendo todo lo que estaba pasando. Más duro fue el golpe cuando le agradece su confianza y le pregunta si se siento celosa. Le responde, que de su ex, no está celosa. Es resignación y pena lo que siente, y envidia de no poder estar en su corazón. Le pregunta si estaría celosa de otras y le responde que sí, que de otras que son lo mismo que ella, si. En cambio, él le confiesa que para nada siente celos de ella y que no pasa nada si está con otros.


La saliva cada vez se le hace más espesa.
Al fin se despiden, hasta mañana.
Es ahora cuando rebobina y es consciente de lo que no es para él. Sigue no siendo lo que para ella, si es.


Es ahora cuando le saltan las lágrimas, porqué sabe dónde está y que no puede esperar sueños ni futuro.


2 comentarios:

Igor dijo...

Muy real y bien narrada. Aunque dramática, la historia deja ese buen gusto de boca por haberte sumergido en otro mundo, uno real.
Saludos

TORO SALVAJE dijo...

En esa relación no tiene futuro alguno.
Más vale que la corte de raíz porque solo recibirá dolor.

Besos.