miércoles, 15 de junio de 2011

A dream in the sofa

















Se habían decidido, querían continuar el viaje juntos.

Para ellos era un viaje diferente, este era el "viaje", estaban seguros.

Nada les impediría continuar, no podrían ni los fantasmas del pasado ni los monstruos del presente.

Su magia era demasiado fuerte para que se debilitara por culpa de historias vividas, que estaban ya muertas.

Sus cimientos eran muy sólidos, estaban bien diseñados.

Las medidas exactas, el tiempo necesario para que los materiales se consolidaran.

Y sobre todo un buen plano, con las dimensiones bien precisas, para que sea un proyecto viable y seguro.

jueves, 9 de junio de 2011

La tensa espera


Tengo la boca seca, me han dejado sola en esta sala oscura. El aire acondicionado está muy alto. En esta postura y con la puerta justo delante para que sin querer la abra cualquiera y se encuentre a la paciente esperando con las piernas abiertas.

Sigo esperando, estoy hecha un flan. Llevo días pensando en esta prueba, la imaginación no ha sido mi aliada. La ignorancia sería una ventaja pero en mi profesión no te liberas de ser hipocondriaco. Se dispara la alarma a la mínima señal, aunque ésta no exista.

Aún no viene nadie, sigo con las piernas abiertas y siento cierta indisposición. Será por los nervios que mis intestinos se mueven más rápido de lo normal, suerte que el aire esta alto así no se notará. Estoy por coger el aparato y empezar yo sola.

Se abre la puerta, la doctora se sienta y empieza a visualizar la zona. Respiro con el abdomen como me enseñan en yoga para liberar los pulmones, miro la cara de la doctora en busca de algún gesto que me indique cómo va la prueba. No dice nada, va mirando la pantalla, me parece que su respiración va en aumento, sus cejas se fruncen y se aprieta los labios.

Todo son señales negativas, por un momento se me pasan ciertas imágenes por mi pensamiento, mis hijos solos, mis amigos, mi familia, no quiero perderme las cosas que me están pasando en esta etapa de mi vida, no sería justo. Estoy a punto de hiperventilar, suerte que me he tomado una de mis bolitas de homeopatía.

Al fin abro la boca y le pregunto a la doctora si el examen está bien. Todo ha sido un sueño, un instante más de la vida que aún continuará un rato más.

domingo, 5 de junio de 2011

48h con J



Noche de Junio a 14 grados.

No nos ha costado decidirnos (todo es muy fácil con J), la despedida de Rigola del Lliure empieza demasiado pronto, la opción B, un lugar aún desconocido, aprovecharemos mientras siga así.

Salida metro “Mercat de St Antoni”, caminamos ligeros, tenemos hambre y la actuación empieza en pocos minutos.

Giramos a la derecha calle de la Cera. Pleno Raval, sin reformar, el auténtico. Donde la mayoría de los que viven allí intentan sobrevivir.

Empanadilla argentina y lata de San Miguel, casi de un trago. Sabe a gloria.

Antiguo colmado, sin reformar la fachada, precioso cartel. Techos altos, cuatro sillas de madera, una barra a la derecha y un escenario improvisado.

Espectadores desconocidos compartimos el poco espacio. Cabaret de féminas, siete mujeres, llenas de energía, sin rodeos, hablando, cantando, riendo, llorando. Desprenden fuerza, rabia, ironía, sin sutileza pero con mucha sinceridad. En busca y captura del tan ansiado Sr Amor.

J y G, tienen hambre otra vez, buscamos un lugar, a la 1 de la madrugada. Barcelona cierra la cocina a las 24!!....Suerte que queda algún lugar con vida nocturna. Ceviche de langostinos, brie rebozado, y lo mejor,“flan de chocolate blanco” compartido sin cuchara, sólo con los labios y la lengua de J.

Salimos salidos del restaurante.

Lluvia inesperada, caminamos sin prisa. Nos apetece el Sr Jack que nos espera en casa.

Otra noche compartida, cálida de deseo, y ansiosa por complacer.

Tarde cinéfila a cargo del Sr. W.Allen, con las manos entrelazadas de J.

Vidas tenues, grises sin emociones. Rutinas sin sentidos. En algún momento descubren lo que siempre estaba allí, toman consciencia de su realidad y deciden seguir a sus sentimientos. Me siento afortunada, en algún momento de mi vida fui como el protagonista de la película.